A Desperate Cry For Help

February 5, 2012 in Historical Fiction, Tudor Y Writer's Group by Su Majestad, La Reina Catalina de Aragón

Mi Amado Sobrino,

Me encomiendo a ti, en referencia al amor y el lazo que nos hace familia. Por desgracia seguro sabes que ya no poseo poder alguno como reina de Inglaterra, aún cuando sigo siendo dueña del título ante los ojos de Dios.

 Te abro mi corazón, porque he sido abandonada, no solo por mi esposo, el rey, si no también por aquellos que una vez me juraron lealtad cuando yo ordenaba estas tierras junto al Rey.  Temo por mi hija María; una vez que la usurpadora tome control de mi trono; ella se quedará sola, sin el reconocimiento y apoyo de su padre.

 Espero comprendas, que no pido ayuda para mí; mi deseo es que apoyes a mi hija María por palabras, no por acciones.  Sabes que no deseo el sufrimiento del pueblo Inglés, y mucho menos deseo causarle daño a mi marido.

 Si el Rey se da cuenta que tú, el Emperador, apoyas a mi hija y la sigues reconociendo como Princesa de Inglaterra, él será cuidadoso y la mantendrá a salvo de mis enemigos.

 Estoy muy cerca de convertirme en un recuerdo en la mente de aquellos que una vez vivieron bajo mi mando; pero eso ya no me importa; mi única preocupación es María.  Ella es la esperanza de mi legado, la única que puede curar el futuro y sellar las heridas que han causado los herejes.  Por eso te ruego mi querido Carlos, que mantengas a María en tus oraciones, pero también en tu corazón y en tus palabras.

 Tu tía y humilde servidora,

 Catalina la Reina.

——————————————————————————————————–

My Dear Nephew,

 I commend me on to you; in remembrance of the love and bond that makes us family. Alas, I am sure you already know that I have no more power as Queen, even when I am still the owner of the title in the Eyes of God. 

 I open my heart to you, because I have been abandoned, not only by my husband, the King, also by those who once swore to be my allies and supporters.  I fear for my daughter Mary; once the usurper of my throne takes the power, she will be left alone and unrecognized by her father in every way.

 Please understand, that I do not ask help for myself, my desire is that you support Mary by word, not by action.  You know that I do not desire the suffering of the People of England, and… I do not want to hurt my husband.

 If His Majesty knows that you, the Emperor, keep recognizing Mary as princess, he will be more than careful, and will keep her safe from my enemies.

 I am close to be only a memory in those who once lived under my rule alongside the King; but I do not care for that; my only care is Mary, she is the hope of my legacy; she is the only one who can heal the future, and seal the wounds that the heretics has caused. So I beg you, my dear Charles… Keep Mary  in your prayers, but also in your heart, and in your words.

May God bless you and Keep you.

Your Aunt, and humble servant.

 Katherine the Quene.